El videoimpacto o “vídeos generadores de actividades de
aprendizaje”.
No se refiere necesariamente a los programas de video en sí, sino al conjunto del programa en
relación a cómo lo utilizamos y en qué entorno.
Su uso es poco
frecuente entre los docentes. ¿Por qué? Veamos si coincide con alguna de estas
razones.
– La principal razón es porque en muchos
casos el/la docente todavía piensa en la clase como “lección magistral”,
aunque a veces reconozca que también son necesarias otras actividades. Por consiguiente,
recurre a lo más parecido a su lección magistral, que son las videolecciones.
Como los resultados no son maravillosos y utilizar el vídeo supone problemas y
dificultades (aunque sólo sea trasladar el aparato o mover a los alumnos) no
debe extrañarnos que termine por utilizarse poco.
–Otro motivo importante: nunca
han visto utilizar un programa de vídeo como generador de
aprendizaje. Los docentes actúan en gran medida por imitación,
reproduciendo modelos observados. A falta de modelos, tienen que ser creativos
y experimentar. Cualquier nueva experiencia como ésta lleva consigo un cierto
número de pequeños fracasos a lo largo de las tentativas en las que vamos
mejorando nuestra forma de trabajar. Y esos pequeños fracasos desaniman de continuar, o quizás incluso de
comenzar el cambio.
– Esto puede sugerir que los
docentes tienen miedo. Y es verdad, tienen miedo y un miedo bien fundado a
perder el control de la clase, a que se produzcan problemas de disciplina.
Es verdad! En vez de ser temerosos, debemos ser temerarios!!!
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